JAQUE MATE

El secreto a voces de Juntos por el Cambio

Ya no es solamente Marcelo Orrego el potencial candidato a gobernador. La otra figura emergente es complementaria y abre el paraguas frente a un calendario electoral indescifrable.
martes, 19 de abril de 2022 · 11:27

Como un iceberg. Lo que dicen, lo que muestran los políticos es apenas una fracción de lo que está sucediendo en lo profundo. A veces, por cábala. Casi siempre, por estrategia. En esta lógica, hay un secreto a voces dentro de Juntos por el Cambio que cada vez emerge con más visibilidad: Marcelo Orrego ya no es el único precandidato a gobernador del espacio.

No se trata de abrir el espectro generosamente. De nada sirve mencionar a un dirigente por cada partido político como para dejar a todos conformes. No hay margen ni intención de tirar nombres que no tengan la menor chance. En absoluto. Esta vez efectivamente surge otra figura competitiva que podría tomar el lugar del santaluceño si, llegada la hora de las definiciones, hubiera que optar.

No hay misterio. Por supuesto, ese eventual precandidato a gobernador es el intendente de Rivadavia, Fabián Martín. Su nombre hace tiempo viene ganando protagonismo en las conversaciones dentro y fuera de Juntos por el Cambio. En el Frente de Todos ya lo observan como potencial contrapunto para 2023. Él por ahora no ha manifestado ninguna intención pero tampoco se ha corrido del escenario. Está ahí.

Este lunes una de sus referentes dentro de Producción y Trabajo, la diputada rivadaviense Nancy Picón, despejó cualquier duda. En Banda Ancha la legisladora dijo que de ninguna manera se imagina a Martín como candidato a diputado departamental. Esa lógica de que el intendente pase a la Legislatura y de paso comparta boleta con su heredero para el municipio está descartada.

Martín tendrá elegido o elegida para sucederlo en Rivadavia. Por el momento ha abierto el juego para que empiecen a caminar algunos aspirantes, aunque el actual diputado Sergio Miodowsky corre con ventaja. Largó antes y les sacó algunos cuerpos de ventaja a sus pares de Producción y Trabajo en el distrito.

Si Miodowsky pasa a la intendencia, otra figura irá al casillero de la diputación departamental. El martinismo tiene un banco de relevos que incluye a Picón, al presidente del Concejo Deliberante Juan de la Cruz Córdoba y al secretario de Obras del municipio, Ariel Villavicencio.

Martín no tiene previsto diluirse en un recinto con casi 40 legisladores y legisladoras. A lo largo de seis años de gestión ya tiene capital electoral propio para abrigar otras expectativas. Por haber administrado un departamento del Gran San Juan, dibujó prácticamente la misma trayectoria que Orrego. El paso siguiente para él está fuera del municipio, a escala provincial.

'Orrego y Martín van a jugar con votos. Van a jugar todo', dijo el pasado fin de semana en una charla reservada una importante figura del Frente de Todos. En cada análisis surge la dupla. Que el santaluceño sigue a la cabeza del espacio, de eso no hay dudas. Pero al mismo tiempo y progresivamente, el rivadaviense se acopla como siguiente peldaño. El resto viene muy por debajo, siempre considerando Juntos por el Cambio.

Picón dejó registro delante de las cámaras. Dijo que 'Fabián y Marcelo son dos personas que deben encabezar este proyecto'. Fue un gesto político interesante, permitir que eso que venían señalando hace tiempo en off, ahora se pueda imprimir oficialmente. Con nombre y apellido.

La diputada fue un poco más allá. Confirmó lo que para muchos puede resultar obvio, pero no por ello pierde valor: la campaña provincial de Juntos por el Cambio estará montada sobre las gestiones de Santa Lucía y Rivadavia. 'Si fuimos capaces de levantar dos departamentos devastados, estamos capacitados para hacerlo en toda la provincia', afirmó Picón. No fue inspiración del momento. Hay una partitura y la orquesta está empezando a tocar.

'Tenemos que mostrar la mejor fórmula, la más eficaz', admitió la diputada por Rivadavia, para agregarle más puntos suspensivos a la candidatura a gobernador. ¿Fue para despistar? Bien podría interpretarse estratégicamente, que la irrupción de Martín en el escenario con cierta potencialidad de liderazgo sirva, sobre todo, para dispersar la atención que podría desgastar a Orrego. Podría funcionar como escudo protector para el santaluceño. O no.

Más allá de la pretendida instalación de Martín a nivel provincial, el intendente ha guardado algunas formas. Por ejemplo, no ha salido de su departamento si no lo ha invitado primero Orrego. No está caminando San Juan por su propia cuenta. Hay una perfecta coordinación entre ambos, todavía ordenada por la verticalidad. Es Orrego la única cúspide que reconoce esta pirámide.

Sin embargo, hay otro análisis todavía silencioso, guardado bajo llave. A Orrego le empezó a preocupar su alejamiento de un cargo ejecutivo. Como diputado nacional empezó a codearse más con referentes del macrismo porteño y eso le subió las acciones en Buenos Aires. Pero en San Juan tuvo que ajustar la militancia territorial para no perderse en la distancia. Cada vez que regresa a la provincia, su agenda se completa con reuniones y visitas a todos los departamentos.

Desde ese punto de vista, Orrego le habría reconocido a Martín que tiene un punto a favor por estar en ejercicio de la Intendencia de Rivadavia. Ambos tienen la concepción de que la mejor manera de llegar al vecino -al votante- es con soluciones materiales. Desde la reposición del alumbrado público a la construcción de una nueva plaza. El resto se torna abstracto.

Hasta ahora la mesa completa de Juntos por el Cambio identifica a Orrego como líder indiscutido del espacio y el dirigente mejor posicionado para intentar llegar a la Gobernación el año que viene. Pero empezó a asomarse Martín como opción y parece una solución frente al indescifrable calendario electoral del año que viene.

Sergio Uñac podrá desdoblar mucho los comicios provinciales y traerlos a junio. O podrá llamarlos casi en simultáneo con Nación, provocando la casi superposición de calendarios. En esa hipótesis, que Juntos por el Cambio cuente con dos figuras alternativas parece más una solución que un problema. Será por eso que el secreto a voces ya dejó de serlo.


JAQUE MATE