JAQUE MATE

'Ajo y agua' para los sindicatos

Una pintoresca expresión en boca del líder de UPCN, Pepe Villa, para graficar un tiempo incierto. Cautela frente al modelo de ajuste que ganó holgadamente las elecciones.
martes, 28 de noviembre de 2023 · 10:30

Si Javier Milei ganó con 60 puntos en San Juan, sería válido inferir que seis de cada diez trabajadores lo eligieron también. Esa presunción le impone al sindicalismo moverse con cautela. El revés para Unión por la Patria también le pegó a la CGT, en tanto y en cuanto la central obrera jugó abiertamente con Sergio Massa. Y perdió.

Por eso el secretario general de UPCN, 'Pepe' Villa, llamó a bajar las ansiedades este lunes en Banda Ancha. Mientras tanto, sus colegas de ATE ya estaban convocando a una suerte de paro preventivo en el Senasa por 72 horas. 

Temen el no pago del aguinaldo en diciembre. Pero fundamentalmente les asusta una potencial ola de despidos en el Estado. Al fin y al cabo, ganó el modelo de la motosierra.

Aún así fue llamativa la reacción de ATE, que no integra la CGT sino la CTA Autónoma. Es inédito declarar un plan de lucha contra un gobierno que todavía no asumió. Por lo tanto, no comenzó a gestionar. No hay medidas en ejecución.

Salvo excepciones, los sindicatos se involucraron abiertamente en la campaña presidencial. Con Javier Milei se pintó el gastronómico Luis Barrionuevo, aunque luego se alejó cuando se formalizó la alianza con Mauricio Macri. Toda la CGT, con Héctor Daer a la cabeza, se acopló a Unión por la Patria. Por lo tanto, nadie podría considerarse ajeno al resultado.

Las decisiones políticas adoptadas en campaña tienen efecto residual. Todo lo que hagan o digan en el futuro inmediato estará teñido de suspicacias. Si protestan contra Milei, quedarán bajo sospecha de conspiración. Desestabilización. Golpismo. El glosario aplicable es bastante amplio.

Villa tiene vasta experiencia en este tipo de batallas. A él, como al resto de los dirigentes sindicales, le cabe la mirada inquisitiva. Valga reiterar el dato inicial de esta columna: seis de cada diez trabajadores optaron por Milei. Algo habrán querido decirles también a las conducciones gremiales, ¿no?

El presidente electo hizo campaña con una motosierra en la mano, con la promesa de ajustar el Estado y de impulsar la reforma laboral. Imposible no haberlo escuchado, a lo largo de una campaña que comenzó en julio y terminó recién hace un par de domingos. 'Hay que tener en cuenta que ganó la elección, la gente lo votó', dijo Villa en Canal 13.

Que salga de boca suya tuvo doble impacto. No significa que avale el modelo liberal libertario, en absoluto. Lo considera antiguo y en desuso. Sin embargo, el veterano secretario general de UPCN aprendió a medir los tiempos. Y la voluntad popular, recién expresada en las urnas, impone un prudente compás de espera.

Desde UPCN nacional, Andrés Rodríguez les pidió tranquilidad. Es la bajada de línea hacia todo el país. Esperar que Milei asuma. Si llegase a perjudicar de alguna manera a los trabajadores estatales, recién entonces habrá alguna reacción. La decisión es esperar hasta el 11 de diciembre. Bastante obvio.

El resto quedará en el terreno de las opiniones personales. Por ejemplo, Villa reconoció que no espera una solución rápida ni fácil a la inflación. Que observa 'un engendro de ministros de distintos sectores' y que habrá efectos secundarios de las agresiones cruzadas durante la campaña. Es terreno especulativo, nada más.

Mientras lo nacional avanza por un carril, lo provincial va por otro muy diferente. A pesar de la alta dependencia de los recursos coparticipables, el líder de UPCN respira tranquilo por haberse reencontrado con un viejo conocido: Marcelo Orrego.

En Banda Ancha el dirigente sindical reconoció al gobernador electo por su cuna justicialista. 'Él viene del mismo sector que yo', dijo textualmente el secretario general del gremio con mayor cantidad de afiliados dentro del estado provincial.

Villa estará sentado en la mesa paritaria que le tocará conducir a Orrego en apenas tres meses. Allá por febrero el gobernador tendrá que abrir el diálogo con los gremios docentes y no docentes para sentar las condiciones salariales de 2024, cruzando los dedos para que la macroeconomía acompañe. Por ahora es un enigma. No hay Ley de Presupuesto Nacional. No hay una proyección inflacionaria. Ni un tipo de cambio estimado.

En este escenario incierto, parece un buen punto de partida conservar una buena relación política entre el gobernador y los sindicalistas. Sin embargo, el mundo del trabajo es bastante mayor al de los estatales. Están también los empleados del sector privado, mayoritariamente contratados por pymes. Y están además los informales o no registrados, los autónomos, los monotributistas. Para todos ellos la discusión sobre el aguinaldo es abstracta. No los roza. Esto es parte de la dolorosa realidad.

Párrafo aparte para la amenaza de cortar de golpe con la obra pública. Según Sergio Uñac, son unos 10.000 obreros de la construcción bajo amenaza. Orrego sabe que cualquier corte de la cadena de pagos detonará la protesta social. Por eso no espera sentado que asuma la nueva gestión. Con sus pares de Juntos por el Cambio envió un fuerte mensaje al próximo presidente: la gobernabilidad es nacional pero también importa en las provincias. Ojo.

De todos modos, todo está por suceder. Milei llegará al poder con un alto nivel de respaldo ciudadano. Como dijo Villa: 'Ajo y agua'. El que no entienda la expresión, hágale caso a Massa. Búsquelo en Google. Para una columna periodística puede resultar un poquito grosero.


JAQUE MATE